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Una Historia de Terror para mi Padre

Hola papá, feliz cumpleaños, perdona la tardanza tenia trabajo pendiente en la oficina, pero sabes que jamás me perdería este día tan especial, espero que estés feliz de verme. Se lo dije como mera cortesía, en fondo ambos sabíamos que ninguno de los dos estábamos felices de vernos; y debo decir que las razones de cada uno eran buenas, pero las mías más. Pobre de mi viejo, le costó demasiado caro ser un violento sin causa. Aunque bueno, pienso que recibió su merecido. Cosas como no poder caminar y eventualmente por alguna razón perder la voz no me parecía tan malo, pudo haber sido peor... La enfermera nos dejó solos en la habitación, mi viejo eludía mi mirada como si a dichas alturas de nuestras vidas se arrepintiera de lo que había hecho. Espere pacientemente por un par de minutos, pero al ver que él no planeaba decir nada se me ocurrió la idea de contarle una historia. Yo jamás había escuchado una historia de el para mí, así que porque no dar yo el primer paso. “Puedo conta...

La Anciana del Final de la Calle

Los sarcófagos comenzaron a abrirse, pronto el explorador estaría rodeado y su único objetivo era el tesoro, comenzó a correr, pero una momia lo atrapo y comenzó a morderlo; apareciendo en ese momento la palabra “GAME OVER”. ¾     Este juego es aburridísimo- se quejó Lucy. ¾     Si, sería más divertido si fuera un poco menos difícil-convino Oscar-. Y si salimos a los campos a jugar con Willy. ¾     Está bien. Lucy accedió a ir más por fuerza que por gana, pero aquella tarde de vacaciones no teniendo otra cosa que hacer… La tarde comenzaba a caer y la calle comenzaba a tomar su tono lúgubre como todas las noches, por fin llegaron a la mitad de la calle. No necesitaron llamar a la puerta Willy ya salía a buscarlos y juntos convinieron que sería divertido ir a jugar al maizal, pero las ganas se fueron en cuanto llegaron al final de la calle, jamás habían llegado hasta allí, pues la vieja casa del final de la calle producía unos escalof...

Carita Feliz

Todavía era de noche cuando Jacqueline salió a su trabajo, aquel día como pocos otros sintió algo de temor cuando llego a la calle Zaragoza, sin duda la más oscura que había que cruzar para llegar a la estación de autobuses. Y no podía ser de otra forma ya que la luz eléctrica había caído en toda la ciudad debido a una fuerte tormenta. La estación de autobuses le infundió aún más temor, pues los únicos pasajeros que se encontraban recargados en la barda del Hospital General parecían sombras que en cualquier momento estirarían las manos para llevarte lejos, quizás a un lugar fuera de todo entendimiento humano. El autobús demoró un poco en llegar, pero algo no le pareció bien a Jacqueline, la parte de enfrente parecía abollada, pro no como una abolladura reciente, pues todos los autobuses eran reparados inmediatamente, y la probabilidad de un accidente en el corto tramo desde la terminal hasta dicha parada sonaba muy poco probable. Sin embargo, Jacqueline no le dio mucha importanci...

Guardián

Cuando Lucy despertó encontró el pequeño vestido de organdí recién planchado dentro de su armario. Arrumbo las cobijas al pie de la cama y salió de la cama para vestirse y bajar a desayunar. Al entrar en el comedor sus padres y Frank ya la esperaban. Frank le dio los buenos días y un beso en la mejilla. La pequeña Lucy se rio cuando la barba de Frank la pincho, sus padres sin en cambio no dijeron nada y continuaron con lo suyo. Su padre leyendo el periódico y su madre con las agujas de tejer en la mano Lucy comió sus cereales en total silencio mientras Frank terminaba de acomodar su mochila. Una vez Lucy termino su desayuno subió al baño para cepillar sus dientes. Frank la esperaba afuera para acompañarla hasta el poche de la puerta donde la niña tomaría el autobús escolar. Frank lo seguiría a poca distancia en su motocicleta. El autobús llego puntual, Lucy se despidió de Frank con un nuevo beso y otro abrazo y subió al autobús. El barullo de niños impregnaba todo el ambiente....

Dead Meat

Alguna vez te has preguntado: ¿qué tan inofensiva es una vaca? ¿Acaso los animales no toman venganza por tantas muertes dadas a sus diferentes especies y destinadas a alimentarnos? ¿Qué tanto placer sientes al saborear un bistec o un filete miñón? ¿Qué tanto te gusta comer carne? ¿Qué tanto crees en los zombis o mejor dicho en la mutación de animales? ¿Desde cuándo se utilizan armas biológicas y que tanto daño pueden causar sin que se sepa? Alguna vez aquellos cadáveres; o lo que queda de ellos, ¿se levantaran para cobrar venganza por tantas muertes dadas a su especie? ¿Llegara el día en que los carniceros revisen el congelador y sean atacados por aquella carne destinada a un restaurante? La respuesta queda a tu criterio. Pero la posibilidad día a día se vuelve más grande… Existió una granja en las afueras de un viejo poblado; una granja bovina. Pero los propietarios sacrificaban animales más por placer que por comercio. La comida de todos los días era carne. Básicament...

Ríe… solo ríe

Todo comenzó una tarde de verano. Me encontraba viendo una película de terror en el ordenador como era mi costumbre. El cartero llego al porche de la casa y dejo un paquete, pause la película para salir por el paquete; se trataba de un CD, leí la nota y vi que se trataba de mi viejo amigo Ed, de quien no había tenido noticias desde que comenzaron las vacaciones, pero lo que me extraño fue la escritura, parecía que Ed había tenido un mal rato mientras lo escribía, esto fue lo que escribió: Tom ya no lo soporto, tuve que deshacerme de esto, espero que lo hagas por mí y pronto, pues ni siquiera me dejan salir, vienen por mí y si no lo destruyes también irán por ti, no puedo hacerlo, hazlo tú, destrúyelo y no lo mires porque es lo que ellos quieren, ni siquiera lo mires solo destrúyelo, pero pronto, de lo contrario vendrán por mí y talvez también irán por ti,  solo destrúyelo, por favor. Ed. Cuando abrí la caja vi un disco sin serigrafía, lo que es más la caja ni siquiera tenía una ...

Arañas

Insomnio. El pequeño Jimmy llevaba más de dos horas tratando de dormir. Pero el enigma de su regalo de cumpleaños le mantenía despierto. Su madre le había dicho que sería una gran sorpresa, pero como era de esperarse no había dicho nada más. Sin embargo, aquello no era lo que mantenía despierto a Jimmy, sino que recordó la vieja alfombra de la abuela. Aquella alfombra empolvada que se encontraba justo en la otra ala de la casa. Esa que aterraba tanto a su madre. Jimmy ya no lo dudo más, salto de la cama y se dirigió a hurtadillas hasta el otro lado de la casa. La luz de la Luna que se colaba a través de los gruesos ventanales le permitía caminar sin tener que tropezar con nada o mirar adecuadamente todas las tablas que pudieran estar sueltas y por tanto delatar su presencia. Un viejo vitral de relucientes colores le dio la bienvenida. Jimmy se quedó allí en silencio, parado en lo alto de la escalera respirando lentamente mientras el miedo, lenta pero firmemente comenzaba a ap...