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El Flan

El agente Jackson llego a la r epo stería en el mismo momento en que partía la ambulancia…, lentamente sin hacer sonar la sirena ni centellar las luces. Se dirigió hacia lo que fue el despacho del dueño, dentro lo esperaban más personas, entre ellas la viuda que aún estaba en shock. La mayor parte deberían de estar cerca de la escena del crimen, pero el informe decía que era bastante asqueroso coma para que todos se quedasen ahí mirando. Jackson se acercó lentamente a un hombre que se encontraba recargado fuera. - Es usted el dueño. - No, no… yo soy el encargado. - Por favor, muéstreme el lugar del accidente y cuénteme lo que paso. - ¿Es necesario? -su pregunta parecía más bien una súplica. Jackson solo lo miro. - Me temo que si… La llamada que recibí en la central especificaba que era un caso grave, algo más que un simple asalto. - Grave, mi jefe ha sido brutalmente asesinado. - ¿Qué sucedió? - Será mejor que venga conmigo. Condujo al agente a travé...

Tiempo. 3ra Temporada

La puerta comenzó a abrirse con lentitud. La criatura levanto la vista de su plato al reloj y escudriño atentamente la hora, las 00:00 en punto. La puerta termino de abrirse con un rechinido y allí de pie, apareció un hombre bien vestido, de torso fuerte y grueso con una barba blanca recortada y pelo gris en la coronilla. Llevaba un abrigo de cachemir beis encima de un traje de lana oscuro. Con una mano enguantada sujetaba el mango de un bastón de madera pulida con la punta de hierro. En la otra mano tenía un hacha de carnicero sujeta con cinta adhesiva. La criatura los miro de arriba a abajo sin dejar de masticar y le monstruo sus colmillo en una grotesca sonrisa. Primera hora del día y llegaba un excelente ejemplar; un empresario, o un político tal vez. Levanto una de sus garras y le hizo un ademan al hombre para que entrara. Este obedeció, cerrando la puerta tras de sí. Sus pasos eran rápidos, pero su expresión era de miedo, confusión y asco. Tomo asiento en la silla frente...

Mensaje de Voz (Minipasta #2). Final de Temporada

Que quede bien claro que no soy nomofobico. Mi relación con el celular -aunque algunos lo duden- es unicamente de trabajo, y hasta cierto punto podría decirse que personal. De alguna manera debo relacionarme con las personas que se encuentran en otra ciudad. La verdad es que odio el aparato ese, pero ya que generalmente no dejan de llamar, y dado que la mayoría de las llamadas que recibo son de suma importancia, no tengo otra opción mas que estar pegado a el. Sin embargo, hoy sucedió algo poco inusual. Normalmente procuro siempre tener una batería de repuesto conmigo, pero hoy ambas se descargaron, mi cargador se descompuso y mi chófer olvido la batería de repuesto. El caso es que pasaron al menos un par de horas hasta que finalmente pude volver a encenderlo y ahí fue cuando descubrí el mensaje de voz. Inmediatamente lo abrí, pero al terminar de escuchar casi pego un grito. Eran solo cinco palabras, pero si lo que escuche es cierto estoy acabado. Alguien...

Acrofobia

Obviamente si uno pregunta que es el miedo te responderán que la sensación mas antigua del ser humano. Eso obviando que muchos tienen diferentes definiciones y algunos probablemente te darán una respuesta o mas escueta o mas extensa. Pero resulta curioso como uno puede armarse del suficiente valor o el suficiente masoquismo para enfrentar un miedo. Eso fue lo que nos llevo a mi familia a mi a donde estamos. Desde que mi madre tiene memoria nuestra familia ha padecido de acrofobia, ya saben ese miedo tan irracional a las alturas que hace que uno se aleje de cualquier orilla a sujetarse de lo que tenga a la mano en cuanto visualice que el fondo esta a una altura bastante considerable. He oído que la fotografiá de cierto edificio es relacionada principalmente con la acrofobia, pero jamas me he atrevido a buscarla de la misma manera en que jamas me atrevería a ver Vértigo y aun cuando lo hiciera esa sensación de vértigo en mi estomago no me dejaría en paz, o peor aun p...

No es un gato. (Basado en un sueño).

Apenas fue consciente de donde nos encontrábamos hasta el momento en que divise las viejas chozas que a cada momento se convertían en casas de concreto y vidrio, y por demás amenazaban con seguir colonizando la que es probablemente la calle mas larga de Árbol Viejo. Alcornoque. No recordaba como llegamos allí, pues no recordaba por que o en que momento habíamos salido de casa, sencillamente deduje que debíamos dirigirnos a la escuela de mi hermanos, lo cual aun así no dejaba de sonar extraño. Pasaban de las once de la mañana y por lo general las reuniones son a la ocho. Yo me encontraba tratando de recordar como habíamos llegado hasta allí cuando finalmente nos comenzamos a acercar a Sauce Llorón y por tanto a la bajada al cementerio. Fue allí donde comenzó a seguirnos. Por lo general es común encontrar perros merodeando a cada persona que se le cruza enfrente, pero aquella mañana el único perro que se atravesó en nuestro camino subió corriendo a su casa casi inmed...

Gigante. (Basada en hechos reales.)

El viejo reloj de la Basílica de San Clemente marco las dos en punto de la madrugada justo cuando Luis terminaba de atravesar el parque Alameda. Considero dar un rodeo a través de las calles que de día eran mas concurridas, pero la idea fue desechada después de considerarlo bastante bien, pues para ese momento La Bestia de la estación, valga la redundancia, Alameda probablemente ya había cerrado y las muchas otras repartidas por Árbol Viejo también. Sin mas echo a andar maldiciendo sin querer a su amante, la noche con ella la había pasado bien, pero sabia que su padre probablemente le reprendería en cuanto atravesara el viejo zaguán de su casa despertando a su hermana y a su madre que probablemente se habían retirado a dormir temprano. El reloj volvió a marcar la hora, indicando que esta vez solo faltaban quince minutos para las tres. Apresuro el paso todavía más. se encontraba cerca pero aun así no quería llegar tan tarde a su casa. La iluminación publica tal vez no era la m...

La Casa de Muñecas

Al abrirse la puerta Alice aparto la vista del libro y volteo a mirar a su esposo que entraba con dificultad debido al enorme paquete que llevaba en brazos. Morgan logro entrar finalmente, evadiendo por algunos segundos la mirada de molestia de su esposa. Dejo el paquete sobre la pequeña mesilla de la sala. Alice espero que su hombre rompiera el silencio, pero se dio cuenta de que ninguno de los dos lo haría mientras el paquete no fuese desenvuelto. Sin mediar palabra ambos comenzaron a quitar la estopa que y a colocar en orden el contenido de cada pieza. Era difícil en verdad encontrar un ejemplo más perfecto y encantador de casa de muñecas. La casa tenía más de metro y medio de largo. Comprendía una capilla de estilo romántico del lado izquierdo y una caballeriza del lado derecho. El sol caía sobre la ventana iluminando sus arcos puntiagudos y sus herrerías curvadas con ornamentos florales. En el interior había pequeños pilares especialmente tallados en pie...